
"BUSCAMOS UN CHILE INTEGRADO,
SIN JÓVENES NI ADOLESCENTES EN SITUACIÓN DE CALLE"
"BUSCAMOS UN CHILE INTEGRADO,
SIN JÓVENES NI ADOLESCENTES EN SITUACIÓN DE CALLE"
"BUSCAMOS UN CHILE INTEGRADO,
SIN JÓVENES NI ADOLESCENTES EN SITUACIÓN DE CALLE"
Conoce la historia de vida de Bernardita. Una sobreviviente de los niños que vivieron a las orillas del río Mapocho.
Bernardita, o Berni como le dicen sus amigos, vivió toda su infancia en un hogar del Sename. A los catorce años y debido a un par de incidentes que decide no relatar, se arrancó de este centro. Buscando qué hacer, conoció a los cabros que en ese entonces vivían debajo de un puente a orillas del río Mapocho y formó su núcleo familiar. “Las pasé todas, hasta quedé embarazada de mi hija ahí abajo” comenta.
Cuando estaba embarazada conoció a Pía Salas y Fundación Abrazarte. La “tía Pía” como Berni la conoce, les realizaba talleres y les llevaba comida transformándose en una gran mamá para todos los niños que se encontraban en las laderas del río.
Hace 10 años que Berni forma parte de Abrazarte. Luego de salir del Mapocho vivió en la casa de acogida que tenía Abrazarte en El Bosque hasta que decidió irse a vivir con su pareja actual.
“Ahora la Fundación me ayuda con los estudios. Gracias a ellos pude sacar el año pasado primero y segundo. Espero este año pasar tercero y cuarto” agrega.
“Abrazarte ha sido muy importante para mí. Gracias a la Fundación he podido salir adelante” sostiene.
El 2018 logramos muy buenos resultados en el área de educación de Abrazarte. El grupo es muy diverso, en cuanto a edad, nivel educacional y expectativas. Esto fue un desafío para organizar las horas de clases y poder cumplir con la totalidad de los temarios que nos entrega el MINEDUC. De un total de 15 chicos asistentes, dos lograron aprender a leer y escribir, cinco avanzaron completando cursos de Ed. Básica, cuatro avanzaron en niveles de Ed. Media, uno saco 4° Medio Laboral, que le permitió trabajar y otros tres continuarán preparándose para volver a dar pruebas.
El 2019, ha de ser un gran año. Contaremos con la colaboración de la Universidad Central, que nos apoyará con más docentes y ayuda en Alfabetización, por lo que diseñaremos clases más personalizadas y aumentaremos en la cantidad de horas de intervención.
Con una buena planificación, colaboración y entusiasmo esperamos que este nuevo año escolar permita más logros para que nuestros jóvenes dejen esta situación de calle y logren alcanzar sus metas y sueños.
(en la foto: Renato Ramírez, Josefina Díaz, Paulina Muñoz, Patricio Pardo y Luís Farías)
Con la visión de no intentar cambiar a las personas, sino aceptarlas y apoyarlas Patricio trabaja como profesor de inglés en Abrazarte desde el voluntariado de la empresa Enaex. Te invitamos a conocer su trabajo.
Desde abril de este año, un grupo de voluntario de la empresa Enaex trabaja con Abrazarte en el programa de estudios, específicamente en las clases de inglés para que nuestros jóvenes y adolescentes puedan dar exámenes de nivelación de estudios.
Uno de estos voluntarios es Patricio Andrés Pardo, quien trabaja en Enaex hace 6 años. “Siempre me ha gustado y he estado relacionado con el tema social. Me gusta mucho ayudar dentro de lo que se puede” comenta.
La experiencia de Patricio haciendo clases ha sido muy buena y ha tenido una recepción muy positiva. “Me ha sorprendido que hay chicos que tienen muchas capacidades y saben bastante de inglés” señala.
“Cuando Pía, Fundadora de Abrazarte, fue a presentarnos el proyecto de voluntariado me gustó lo que dijo. Nuestra Fundación abraza y ayuda a los jóvenes en situación de calle, sin juzgarlos ni cuestionarlos. Me gustó no cambiar a las personas, sino aceptarlas como son y apoyarlas” agrega.
Parte de nuestro trabajo como Fundación es contar con talleres, espacios recreativos y terapéuticos para que todos los jóvenes y adolescentes que pertenecen a Abrazarte desarrollen su mundo interior. Dentro de esta metodología, durante el mes de octubre se realizó un taller de Muñecoterapia.
La idea de este taller era que los chicos construyeran su propio muñeco, siempre apoyados con los beneficios terapéuticos que tiene esta metodología, y así poder contar su realidad a través de ellos dándole un significado al objeto mismo.
La profesora encargada de este taller, Laura Olazabal, quedó muy feliz con la experiencia. “Me sorprendí con la motivación de los chicos en armar y participar del taller. Fue una experiencia muy entretenida”, comenta.